En los últimos años la educación en nuestro país ha experimentado las deficiencias y debilidades que estaba dejando un rezago educativo en la mayor parte de nuestros alumnos. Esto debido al estilo tan cerrado que manejaba la educación hasta entonces, los programas eran meramente mecánicos u no respondían a las necesidades del individuo, y claro con el paso del tiempo esto ha ido cambiando, ya que los mexicanos hemos pasado por diferentes etapas en lo que en la educación respecta, cada gobierno pone normas nuevas a las que nos tenemos que adaptar, creyendo son parte de la solución para la crisis social, económica y política por que actualmente estamos atravesando.
En esta nueva etapa la educación en México adquiere un nuevo rumbo y marca grandes cambios, buscando con ello responder a las necesidades del individuo y de la sociedad actual.
Y
uno de esas transformaciones educativas, son las competencias, que se definen
como un conjunto de habilidades, destrezas, estrategias, conocimientos y valores
que en su conjunto nos ayudan a enfrentar y dar solución a los problemas que se
presentan en la vida cotidiana.
En sí las
competencias no son solo conocimientos específicos sino el manejo adecuado y
desarrollo de la capacidad de utilizarlos en las distintas situaciones que se
presentan a lo largo de toda una vida.
En la
actualidad lo que se requiere y que la sociedad demanda son alumnos que
desarrollen estrategias y habilidades de aprendizaje que les permitan actuar
ante cualquier circunstancia y situación que se les presente. Es por ello que
se ha modificado la curricular de los programas de estudio, estos cambios han
tenido transformaciones con la única intención de mejorar el nivel educativo
del país y es por esta razón que se adopta la educación por competencias esta
pretende ser un enfoque integral involucrando tanto al sector educativo como
productivo y elevar con ello el potencial de los individuos con el fin de hacer
frente a las transformaciones que sufre el mundo actual y mejorar nuestra calidad
de vida.
En
los nuevos programas educativos las prácticas resultan más cercanas a lo que
ocurre en la vida cotidiana, lo cual permite abordar proyectos con una visión
más integrada haciendo con ello un trabajo continuo en el desarrollo de
competencias de los alumnos.
Es importante
resaltar que la mayoría de maestros no hemos entendido el sentido de las
competencias, y olvidamos los factores referentes al poder y al querer del
estudiante. Por un lado está un poder relativo al contexto, a las necesidades,
a las condiciones reales de vida que tienen los alumnos, al lugar que ocupan en
la sociedad y las personas que están en su entorno familiar. Un poder que puede
limitar las posibilidades de desarrollar las potencialidades – no por déficit
cognitivo sino por las condiciones precarias que rodean al estudiante – que
afectarán más adelante, el alcance de las demás competencias, ciudadanas,
laborales y científicas.
Por otro lado está
un querer relativo al deseo, al interés y a las ganas de o por; un querer que
está instaurado en el ser de cada individuo, que no puede enseñarse o darse de
buenas a primeras... NO!... el maestro solo puede estimular dicho querer,
mediante las estrategias de enseñanza y la didáctica que pueda proponer, en
adelante, dependerá de ambos: estudiante que quiere y maestro que estimula
dicho querer para incrementarlo.
Aquí está el punto
clave de todo este planteamiento. La desigualdad en los contextos educativos –
específicamente en inversión – que no cuentan con los recursos, ni maestros
permanentemente actualizados, la necesidad de los laboratorios bien dotados en
todas las áreas, tecnología de punta, aulas virtuales, acceso a sitios que
promuevan la investigación, en fin... necesitaría muchos párrafos para enumerar
la cantidad de obstáculos, que nos distancian de una articulación de
competencias efectiva – y lo más importante - que pueda garantizar continuidad
en los procesos.
Para poder lograr
desarrollar en los alumnos las competencias es un trabajo en conjunto, tanto de
padres de familia, alumnos y profesores, ya que si una de esas partes falla, no
se podrá lograr el fin deseado, en este caso formar ciudadanos, capaces de
resolver cualquier problema de la vida.
Ya lo decía
Gabriela Mistral en su poesía, que “para eso uno tiene que llevar un poco de
marino... un poco de pirata... un poco de poeta... y un kilo y medio de
paciencia concentrada”, para potenciar y maximizar las capacidades del sujeto
en formación, ayudandole a encontrar aquello para lo cual es bueno y proyectar
en la búsqueda de la superación y el servicio útil a la sociedad – un día no
lejano – como misión de la escuela, trabajar en el pleno desarrollo de las
potencialidades humanas, dándoles todo el amor a cada uno de nuestros niños, en
los cuales dejaremos una huellita de nosotros en ellos.
GRACIAS
MUY BIEN COMPAÑERITO (A) NO SE QUIEN ERES FALTO TU NOMBRE... HAAAA YA SE ERES REYNITA VERDAD?
ResponderEliminarFELICIDADES... LE HUBIERAS HECHO UNA PORTADITA BONITA PERO BIEN HECHO....
Considero que uno de los problemas graves que tienen nuestros gobiernos al tomar los designios del país, es traer consigo un sin numero de cambios, tanto políticos, económicos, productivos y también en educación, no hacen una verdadera evaluación, no toman en cuenta los trabajos que se vienen desarrollando y en un sexenio no se puede determinar si es bueno o malo, por lo que deberían de dar continuidad y mejor aun, evaluar lo existente y no querer apostar a lago incierto, sabemos que los planes y programas vienen de la mano con su Plan de Desarrollo Nacional, del cual se toman las necesidades que aqueja el país en ese momento, y toman decisiones sin saber se hayan cumplido los objetivos de los programas anteriores, considero que de ahí viene el fracaso en los ejes que proponen para salir del bache pero destapan uno, para tapar el otro y jamas se logran los objetivos planteados...
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